GAFAS DE NATACIÓN.

Comparte!

La práctica de la natación, además de ser uno de los deportes más completos para trabajar todo el cuerpo, tiene la ventaja de que necesita muy poco equipo: un bañador, un gorro acuático y unas gafas de natación.

En mi opinión, las gafas son la parte del equipo más difícil de escoger. Es muy molesto entrenar con unas gafas que te rozan, que se empañan continuamente o a las que le entra agua en cuanto has nadado un rato; tienes que estar pendiente de ellas y no puedes centrarte en nadar.

La elección de las gafas es muy personal, la que le va perfecta a una persona, puede ser incómoda para ti; y vas a necesitar más de una si nadas en piscina y en mar abierto.

 

Lo que hay que tener en cuenta:

La adaptación.

Lo ideal es hacer la prueba de la succión: colocamos las gafas solo con la ventosa y se tienen que sujetar con la propia presión, sin poner la goma.

El puente.

Otro punto a tener muy en cuenta es el puente que une las lentes; debe quedar sujeto pero sin que te produzca roces.

El faldón.

es la zona donde encontramos la ventosa que une las lentes a nuestra cara. Es uno de los aspectos más importantes ya que es el responsable de garantizar que no entre agua en las gafas. La mayoría de las gafas cuentan con faldones flexibles que se adaptan a la forma de cada una de nuestras caras.

La lente.

El color de la lente.

La lente determinará la cantidad de luz a la que nos expondremos. En piscina lo aconsejable es una gafa clara, ya que no tendremos que luchar contra los rayos de sol y te permite nadar con buena visibilidad.

En aguas abiertas tendrán que ser, como mínimo, polarizadas: si nos da el sol de cara, es necesario que podamos mirar al frente. Si es posible, que sean fotocromáticas.

El material de la lente.

El más habitual es el policarbonato, un material muy resistente a los impactos que soporta grandes temperaturas y es muy transparente. Asegúrate de que la lente lleve un tratamiento antivaho, aunque ya sabes que siempre hay algún truco para evitar que se te empañen las gafas : la saliva, toallitas húmedas ( además de servir para evitar el vaho te dejan las gafas impecables y no hay necesidad de aclarar), el lavavajillas (ojo!, aclarar bien) o un spray antivaho.

 

Comparte!

Deja un comentario